“Vacas y caballos”
Traté de escribir en prosa, pero algo no hace click en mi cerebro.
Los pensamientos son señales eléctricas que corren tan libremente como los caballos en las praderas. Irónicamente, soy de una generación que solo vio estas escenas en películas y cuentos.
Recuerdo la primera vez que vi una vaca. No fue mágico ni especial: incluso sentí miedo. Un miedo que inspiraba curiosidad.
Cuando pienso en esto, recuerdo que somos monos súper inteligentes. Monos cuya habilidad más universalmente admirable es esa que más nos incomoda: cuestionar.
Lo sé, la ironía del universo. Si nuestros perros entendieran lo que motiva a más de la mitad de la humanidad probablemente se volverían mejores amigos de los gatos.
Si nuestros teléfonos tuvieran vida propia: ¿qué historias contarían?
Yo estoy vivo y no sé qué contarte en prosa para sonar interesante.
¿Acaso hay algún caballo en mi mente que valga la pena compartir?
No por presumir pero soy parte de un fenómeno del universo infinitamente inusual e interesante. El propio hecho de que existo y pienso me genera un dolor de cabeza. Y me considero “poco interesante”.
De todos modos, ¿qué estándares establezco para juzgar a algo, a alguien o a un caballo como interesante?
¿Será, entonces, que todo caballo que corra dentro de mi cabeza deba de salir a la luz?
Te diré lo poco que tengo por seguro:
Cows are underrated.
6 de marzo del 2021.
Comments
Post a Comment